30 julio 2010

no contemple sin acción ni actúe sin contemplación.

“Los dioses habían dado al hombre el intelecto y las manos y lo habían hecho semejante a ellos dándole facultades por encima de los demás animales. Ello consiste no solamente en poder actuar según la naturaleza y conforme a lo establecido, sino además en poderlo hacer fuera de las leyes de aquélla. De este modo forma o puede formar otras naturalezas, otros cursos, otros órdenes; con su ingenio y haciendo uso de la libertad —sin la cual no habría tal semejanza—, puede llegar a considerarse dios de la tierra. Y esa libertad, ciertamente, si llega a ser ociosa, será malograda y vana, del mismo modo que un ojo que no ve y una mano que no aprende son vanos a su vez. Es por esto que la providencia ha determinado que se ocupe con las manos en las acciones y con el intelecto en las contemplaciones, de modo que no contemple sin acción ni actúe sin contemplación.”

Giordano Bruno
Spaccio de la bestie trionfante III, Opere italiane

30 abril 2009

EDUCACIÓN Y CAPITAL HUMANO

“Los filósofos que han especulado sobre la significación de la vida y sobre el destino del hombre no han señalado suficientemente que la naturaleza misma se ha tomado la molestia de informarnos. Nos advierte por un signo preciso que hemos alcanzado nuestro destino. Este signo es la alegría. […] la alegría anuncia siempre que la vida ha obtenido éxito, que ha ganado terreno, que ha conseguido una victoria: toda gran alegría tiene un acento triunfal.”[1]
He querido comenzar con esta cita de Bergson, que se explica diciendo que el significado de la vida en lo más profundo, el sentido verdadero de la vida es posible y asequible para el hombre. Es más, es la naturaleza misma la que le da al hombre un signo claro y patente de que ha alcanzado esa plenitud de sentido, esa profundidad existencial, de quién realmente vive. Este signo es la alegría.
Alegría no entendida como ese simplismo de una carcajada o la felicidad pasajera de quien logra la satisfacción del placer. Alegría entendida como una dimensión profunda de la vida del hombre que una vez presente es duradera y se refleja al mundo. Alegría que vuelve al hombre un faro, haciéndose presente desde una profunda intimidad, tan profunda que no es afectada realmente por el exterior, que no tiene relación con condiciones pasajeras y que a mi modo de entender y ver se ha conocido en ciertas grandes personalidades de la historia de quienes sus conocidos y cercanos ha dicho, se caracterizaba por una alegría en Dios[2].
Comienzo haciendo este pie, porque me parece la educación no debe aspirar a nada más que a esto, a que el niño, el joven, el adulto, logre en su vida la “alegría” de la que habla Bergson.
San Benito, en su regla busca establecer una “escuela del servicio divino”, la que no busca otra cosa que preparar al hombre para su propia muerte. Teniendo en claro que preparar para la muerte es en si mismo preparar para la Vida, para la vida eterna, como para la vida misma que sin la claridad de la muerte es sólo una mentira.
Así el al leer documentos que respaldan la inversión en educación y su reestructuración en potenciales índices económicos, mejorar los recursos humanos, que esta presente tanto en algunas de las teorías actuales, como también de manera no tan directa pero si clara en todo el proceso de reforma de la educación chilena, que busca una educación de calidad para generar un recurso humano de calidad, volviéndose sobre la educación como si fuese una herramienta netamente técnica, un proceso por el cual el individuo se vuelve más productivo o económicamente más deseable me resulta, si bien legitimo desde los estándares del actual sistema, una simplificación errónea de la complejidad de la persona, como ser humano, ya que vuelve al individuo un engranaje en un sistema taylorista.
Es real que mejor personas hacen una mejor sociedad, el conflicto histórico estalla cuando se quiere definir lo “mejor”. Platón, con una gran fiesta de despedida, expulsa a los poetas de la República, porque si bien ellos aportan a las personas, a la vez confunden la realidad, al presentar puntos de vista discordantes con lo que la República define como “lo real”. Platón, sólo expulsa a los poetas una vez, porque junto con establecer esta República, establece un modelo de educación que asegure la prosperidad de esta república, cerrándola y manteniéndola en el tiempo.
El riesgo de este énfasis en la generación de “Recurso Humano”, de poner nuestro “mejor” en la balanza del mercado laboral y la economía en general es dejar de lado la dimensión más profunda de la persona, reproduciendo un modelo cerrado que conduce al hombre a perderse en la simplificación de sí miemos y en la reducción de su complejidad en un solo factor, un solo aspecto “lo real”.
Este cierre, implica reducir nuestro país a un mercado y todos sabemos que la felicidad no esta en el mercado.
Si la plenitud del hombre como dice Bergson, al ser alcanzada se manifiesta en un signo concreto de la naturaleza profunda del ser humano que es la Alegría, entonces la educación debe, como sistema complejo basal de la sociedad, encaminar al hombre hacia esta realización que le permita la alegría. Y no reducir su plenitud de posibilidad a un marco netamente ocupacional.
La actual preponderancia a definir a la persona por su ocupación laboral, reduce sustancialmente la definición del individuo en el discurso a sólo uno de los miles de roles que juega dentro de la sociedad, poniendo en riesgo por esta construcción de lenguaje el valor-identitario de todos los demás factores que son preponderantes en su construcción ontica- ontológica.
Si sacamos nuestro foco de lo meramente ocupacional-laboral, en el momento de estructurar una política educativa y ponemos el centro en la calidad de vida de la persona y el ciudadano que queremos en el futuro, sacamos por un lado la presión de tener que anticipar necesidades futuras, que en verdad son en lo más profundo irreales o irrelevantes, proyectando un sistema educativo que a la larga permitiría la realización de la persona en la plenitud de su talento logrando una sociedad más feliz y menos deprimida que la actual.
Aristóteles estableció que la mayor y mejor de las sabidurías era la que permitía la felicidad del hombre. “Sin embargo, en el hecho mismo de ser hombre es necesario para ser dichoso cierto bienestar exterior. La naturaleza del hombre, tomada en sí misma, no basta para el acto de la contemplación. Es preciso además que el cuerpo se mantenga sano, que tome los alimentos indispensables y que se tengan con él todos los cuidados que de suyo exige. Sin embargo, no se crea que el hombre, para ser dichoso, tenga necesidad de muchas cosas ni de grandes recursos, aunque realmente no pueda ser completamente dichoso sin estos bienes exteriores.” Ética Nicomáquea Libro X capitulo 9.

[1] Bergson, Henri. Obras escogidas; trad. y prólogo de José Antonio Miguez, Madrid, Aguilar, 1959. La energía espiritual, [ES] pp.: 778
[2] En el evangelio el Arcángel le dice a María: “Alégrate, llena de gracia, el Señor está contigo” (Lc. 1, 28) Hay una llamada a la alegría el júbilo mesiánico, eco de la llamada de los profetas a la Hija de Sión.
También, este argumento se da constantemente en relación a muchos Santos de la historia, Beata Teresa de Calcuta, San Francisco de Asís, San Ignacio de Loyola, San Alberto Hurtado, son casos que yo conozco, también se dice de Gandhi. Personas que sin tener nada lo tenían todo.

21 octubre 2008

micro-aerogenerador

Sabemos que el futuro de la energía es la micro-generación, ya se están viendo progresos, y aquí tenemos un pequeño paso para el hombre.El centro tecnológico FATRONIK ha diseñado e instalado un micro-aerogenerador en el internado Aubixa Euskal Girotze (barrio San Pedro, Elgoibar). Desde finales de octubre el micro-aerogenerador de 2,5 kW está produciendo energía que en un primer momento se destinará a alimentar los 4 frigoríficos del internado, las luces de la sala de control, los sensores del recogida de datos y los PCs. Además, al micro-aerogenerador se la han añadido 4 placas fotovoltaicas de 120 W, generando así un sistema híbrido que aprovecha al máximo los recursos renovables como el sol y el viento.El rotor del aerogenerador ha sido diseñado por la empresa australiana Bolwell Corporation y cuenta con tres palas. Esas palas tienen una longitud de 2,1m y además del perfil aerodinámico elegido para trabajar en valores Reynolds bajos, tienen un ángulo variable de torsión desde el pie de la pala hasta el final de esta. De este modo el ángulo de ataque del viento con respecto a la pala se mantiene constante en toda su longitud. El rotor está acoplado directamente a un generador eléctrico multipolar de imanes permanentes sin ningún multiplicador intermedio. La corriente generada es alterna y de tensión y frecuencia variable. Esa corriente se dirige a varias baterías después de haber pasado por un regulador eléctrico. Ese regulador eléctrico convierta la corriente alterna en continua y elimina la potencia sobrante. Finalmente esa corriente se convierte a una tensión de 220V, a partir de un inversor de corriente, adaptando así la potencia producida para el consumo habitual.El aerogenerador empieza a girar con velocidades de viento de 3.5m/s y a los 9.5m/s alcanza la potencia nominal de 2.5kW. Si el viento sobrepasa la velocidad de 16m/s el sistema de control de potencia pasivo del aerogenerador se pone en marcha automáticamente: ese sistema de control se consigue a través del ensamblaje articulado entre el sistema de orientación pasiva y el cuerpo del aerogenerador que se encuentra situado excéntricamente al eje de la torre de sujeción del aerogenerador. Gracias a este freno del rotor, se protege tanto la infraestructura eléctrica de sobrecargas como los componentes mecánicos de una fuerza centrífuga excesiva. Este sistema híbrido está diseñado para trabajar en modo aislado, es decir, fuera de la red eléctrica. Por ello, este tipo de aplicaciones son de gran utilidad en núcleos alejados de pueblos o ciudades como zonas rurales o zonas en vías de desarrollo. Estos sistemas pueden ser los sustitutos de la red eléctrica en zonas donde llevar la red sea caro y además promueven la conciencia y el respeto hacia los recursos naturales.Si se comparan con los aerogeneradores de gran potencia la principal diferencia reside en su diseño simple: fácil instalación y mantenimiento, impacto estético mínimo y totalmente integrable en el entorno. En cuanto a su extensión es en Estados Unidos donde están los principales fabricantes y consumidores de esta tecnología aunque ya se esté abriendo camino en Europa.

20 octubre 2008

Salvar la biodiversidad y la vida

Los ecosistemas acuáticos albergan los mayores niveles de biodiversidad y, al mismo, tiempo son los más frágiles. Mucha gente entiende el valor de la biodiversidad como un valor ajeno, cuando no antagónico, a los valores económicos, sociales y culturales generados por la sociedad. Nada más lejos de la realidad. La dependencia del ser humano, tanto del agua como de los recursos naturales generados por los ecosistemas acuáticos, emerge con creciente claridad cuando reflexionamos sobre los retos de la sociedad moderna en el nuevo milenio.
Durante miles de años, las diversas sociedades y culturas se han ido asentando en torno a ríos, lagos y humedales. El agua y la vida que genera en su entorno han sido siempre los argumentos clave de cualquier asentamiento humano. Hoy, el paisaje, la vegetación y la fauna de cada territorio son el resultado de una larga interacción entre la naturaleza y las sociedades que se asentaron en las riberas de ríos, lagos y costas. En esa coevolución, esos entornos naturales sufrieron cambios a los que se fueron adaptando las diversas especies y la propia sociedad.
Sin embargo, el modelo de gestión de aguas que ha estado vigente a lo largo del siglo XX ha llevado a quebrar esa progresión, produciendo graves problemas no sólo para los ecosistemas acuáticos y sus entornos, sino para la propia sociedad.
En pocas décadas hemos destruido miles de kilómetros de hermosas costas fluviales; hemos desecado gran parte de los humedales, talado sotos y bosques de ribera, rectificado, estrechado y amurallado cauces; hemos quebrado la continuidad de los hábitats fluviales con decenas de miles de grandes presas, hemos sobreexplotado acuíferos y arruinado grandes ríos que ya ni siquiera llegan al mar, al quedar secos durante largos meses cada año; hemos contaminado sistemática y masivamente las aguas al usar los ríos como vertederos de residuos y cloacas a cielo abierto durante décadas. En nombre del progreso hemos roto la salud y la sostenibilidad del ciclo hídrico en islas y continentes. Hoy, de hecho, el medio acuático continental tiene el triste honor de encabezar la lista de hábitats con mayor proporción de especies extinguidas o en extinción en la biosfera.
Sin embargo, esa quiebra en la sostenibilidad de los ecosistemas acuáticos no sólo afecta a la biodiversidad y degrada patrimonios naturales y paisajísticos de alto valor, sino que se sitúa en la base de dos de los grandes problemas que confronta la Humanidad en el siglo XXI: el acceso al agua potable y el hambre, agravados por las perspectivas de cambio climático en curso.
Tal y como establece la Declaración Europea por la Nueva Cultura del Agua, firmada en 2005 por cien científicos de la Unión Europea (UE), el hecho de que 1.200 millones de personas no tengan garantizado el acceso a agua potable no es sino la cara humana del problema de insostenibilidad de nuestros ecosistemas acuáticos. La degradación de la vida en los entornos acuáticos se ha acabado transformando en enfermedad y muerte, especialmente entre los más pobres.
Por otro lado, la mayor parte de las proteínas en la dieta de las comunidades empobrecidas proceden de la pesca, mucho más que de la caza. La ruptura de la continuidad del hábitat fluvial por grandes presas y la destrucción de humedales, junto a la contaminación y detracción abusiva de caudales, son las claves de quiebras generalizadas en las grandes pesquerías continentales (Mar de Aral, Lago Chad, Lago Victoria, Río Urrá, Amazonía, Paraná, o Mekong). Con la destrucción de estas fuentes alimentarias hemos engrosado masivamente las filas del hambre y de la malnutrición.
La degradación y el colapso de caudales fluviales ha llevado también a graves impactos sobre las pesquerías marinas, privadas de los aportes de nutrientes continentales fluviales que fertilizan la vida en las plataformas litorales, especialmente en mares cerrados o cuasi-cerrados pobres en plancton, como el Mediterráneo. El cierre de la presa de Assuan, sobre el Nilo, produjo una reducción de capturas de sardina y boquerón de más del 90% en todo el Mediterráneo Oriental.
La urgente necesidad de estudiar y proteger los humedales y manglares que aún existen en el mundo responde, en buena medida, a las terribles consecuencias que su degradación está teniendo sobre los pueblos que los habitan y dependen de ellos. Estos ecosistemas son de hecho los espacios de mayor productividad natural en la biosfera, al tiempo que son verdaderos pulmones hídricos que, junto a los acuíferos, regulan el ciclo hidrológico en las diversas cuencas.
Reforzar la llamada “resiliencia” de ese ciclo, es decir las capacidades inerciales que aportan estos ecosistemas cuando están en buen estado, frente al incremento de variabilidad climática en curso (mayor intensidad y frecuencia de sequías y crecidas), es una de las claves esenciales de cualquier estrategia sensata de gestión de riesgos de sequía e inundación ante el proceso de cambio climático.

06 diciembre 2007

Google

Si Google tuviera una pantalla negra, teniendo en cuenta las personas que lo usan, ahorraríamos unos 750 megabytes anualmente.

Pues bien, ¡¡ya existe!! .

Así que los invito a cambiarse a http://www.blackle.com/